Una investigación periodística ha revelado detalles inéditos sobre uno de los episodios menos conocidos de la vida de Luis Miguel: su actuación en la boda de Paulina López Portillo, hija del expresidente José López Portillo, un año antes de lanzar su primer disco. La historia, envuelta en versiones contradictorias durante cuatro décadas, finalmente encuentra claridad.
Según los nuevos testimonios, el joven Luis Miguel fue llevado a Los Pinos por el productor Bebu Silvetti para una audición privada ante la novia y el jefe del Estado Mayor Presidencial. La presentación convenció a Paulina López Portillo, quien comparó su voz con la de un ángel y lo contrató para la recepción celebrada en el Colegio Militar.
La boda de Paulina López Portillo y Pascual Ortiz Rubio Downey se celebró el 29 de mayo de 1981. Luis Miguel interpretó dos canciones del repertorio de la novia: "Malagueña" y "Papachi". Un año después lanzaría el álbum "Un Sol", que marcaría su debut oficial.
La revelación corrige la versión que durante décadas atribuyó la gestión de la actuación a otra persona, y confirma el papel de Silvetti como el verdadero enlace entre el futuro ícono de la música latina y la familia presidencial.





