La temperatura media de la superficie de los océanos llegó a 21.1 grados Celsius, el nivel diario más alto desde que existen registros.
El dato superó por una centésima el máximo anterior, una diferencia pequeña en apariencia pero enorme cuando se extiende sobre la superficie marina global.
Copernicus relaciona el episodio con el calentamiento causado por gases de efecto invernadero y con el impulso adicional de El Niño.
Océanos más calientes alimentan tormentas, elevan el nivel del mar y dañan ecosistemas. El récord aumenta el riesgo de olas de calor marinas y blanqueamiento de corales.




