Los presidentes de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y del Consejo Europeo, Antonio Costa, advirtieron que la intención del presidente estadounidense Donald Trump de imponer aranceles adicionales a países europeos hasta que acepten vender Groenlandia podría desencadenar una espiral de represalias. En mensajes difundidos en la red social X, ambos dirigentes consideraron que las tarifas socavarían las relaciones transatlánticas y la prosperidad compartida.
La jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, señaló que la medida distrae al bloque de su objetivo central de poner fin a la guerra en Ucrania y favorecería a rivales geopolíticos como China y Rusia. Subrayó que las diferencias entre aliados occidentales solo benefician a terceros y que cualquier preocupación sobre la seguridad de Groenlandia debería abordarse en el marco de la OTAN.
Ante la amenaza de Washington, los embajadores de los 27 países de la Unión Europea convocaron una reunión de emergencia para discutir posibles represalias comerciales y la activación de instrumentos de defensa. Francia propuso reactivar un paquete de aranceles por 93 000 millones de euros a importaciones estadounidenses, una herramienta que había sido diseñada como respuesta a medidas proteccionistas anteriores.
Analistas comerciales advirtieron que una escalada arancelaria afectaría a cadenas de suministro y encarecería productos tanto en Europa como en Estados Unidos. Destacaron que la tensión se produce en un momento de desaceleración económica global y pidieron buscar soluciones diplomáticas para evitar un conflicto comercial de gran escala.




