El regreso a clases se convirtió en una cuenta que muchas familias mexicanas ya no pueden cubrir con el ingreso corriente. Útiles, uniformes, calzado, transporte y tecnología están empujando solicitudes de crédito de entre 14 mil y 17 mil pesos.
La Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes calculó un incremento anual de 13.8% en el gasto escolar. Como referencia, el desembolso promedio por estudiante fue de 10 mil 916 pesos en el ciclo anterior, de modo que dos hijos podían exigir más de 21 mil pesos.
Prestadero reportó que julio, agosto y septiembre concentran la demanda y que los préstamos ligados a educación llegan a representar cerca de 40% de las solicitudes, frente al 25% observado en otros periodos. Más de 34.7 millones de alumnos iniciarán el nuevo ciclo.
La consecuencia se extiende más allá de la papelería: financiar gastos de consumo puede acompañar a las familias durante meses. Comparar precios, reutilizar materiales y evitar créditos con costos opacos será tan importante como completar la lista escolar.






