La Liga MX tomó una decisión sin precedente: modificar el formato del Clausura 2026 para reducir la duración del torneo y poder liberar a los jugadores convocados para el Mundial antes de que arranque la competencia. La medida elimina el Play-In y ajusta el calendario de la Liguilla, lo que cambia las reglas del juego —literalmente— a mitad de temporada.
El cambio beneficia sobre todo a los jugadores mexicanos que aspiran a ser convocados por la selección nacional, ya que tendrán más tiempo de preparación con sus clubes nacionales e internacionales antes de concentrarse. La decisión fue negociada entre la federación, los clubes y la organización del Mundial, que presionó para garantizar que las ligas locales no compitieran con la preparación del torneo.
Entre los casos más destacados está el de la franquicia de Monterrey, que deberá reorganizar su planificación competitiva tras la salida confirmada de Sergio Ramos, quien no renovó su contrato. El club regiomontano buscará refuerzos mientras otros equipos ajustan sus planteles anticipando el bache del Mundial.
Los aficionados reaccionaron con opiniones divididas: algunos celebran que el fútbol mexicano priorice el desempeño de la selección, mientras otros critican que la modificación perjudica la integridad deportiva del torneo local. La liguilla modificada comenzará antes de lo previsto y definirá al campeón con semanas de adelanto respecto a otros años.

