De acuerdo con datos de la Comisión Nacional del Agua, el viernes el embalse se encontraba al 20.87% de su capacidad, mientras que para el lunes alcanzó el 22.13%, con un almacenamiento de aproximadamente 630.2 millones de metros cúbicos.
Durante este periodo, el nivel de la presa aumentó alrededor de 69 centímetros y recibió cerca de 35.94 millones de metros cúbicos de agua.
Los escurrimientos provinieron de las lluvias registradas en distintas zonas del centro, sur y Sierra de Chihuahua, cuyo flujo comenzó a llegar a la cuenca del río Conchos entre sábado y lunes.
A pesar de esta recuperación, La Boquilla continúa por debajo del nivel que registraba en la misma fecha del año pasado, cuando se encontraba al 36.42% de su capacidad, con más de mil millones de metros cúbicos almacenados.
En cuanto a la presa Francisco I. Madero, conocida como Las Vírgenes, su nivel permaneció prácticamente estable durante las últimas 72 horas, con un almacenamiento cercano al 48.3% de su capacidad, equivalente a unos 161 millones de metros cúbicos.
La recuperación de La Boquilla cobra especial importancia para la región centro-sur de Chihuahua ante el próximo cierre del ciclo agrícola primavera-verano, previsto para el 30 de septiembre, cuando está programado el cierre de las válvulas para extracción.
Aunque las lluvias recientes dejaron una recuperación importante, el nivel del principal embalse de Chihuahua continúa lejos del registrado hace un año, por lo que los próximos escurrimientos seguirán siendo determinantes para su almacenamiento.





