El 28 de abril de 2025, a las 12:33 horas, España sufrió el mayor apagón de su historia moderna. En cuestión de minutos, la red eléctrica de toda la Península Ibérica colapsó, dejando a millones de personas sin electricidad durante períodos de entre 8 y 18 horas. Santiago de Compostela fue la ciudad que más tiempo estuvo a oscuras. Un año después, España conmemora el aniversario con una pregunta sin respuesta definitiva: ¿qué pasó exactamente?
El diagnóstico técnico oficial apunta a un problema de sobrevoltaje que desencadenó una reacción en cascada, pero la disputa sobre quién o qué generó el desequilibrio inicial sigue viva. Red Eléctrica, el operador del sistema, y las grandes empresas eléctricas se acusan mutuamente ante los tribunales. La Comisión Nacional de Mercados y la Competencia (CNMC) tiene más de 50 expedientes sancionadores abiertos, cuya resolución podría tardar hasta 18 meses más.
El costo del apagón para el sistema eléctrico español supera los 666 millones de euros en concepto de operación reforzada de la red. Las indemnizaciones a afectados, incluyendo a miles de personas dependientes de equipos médicos eléctricos como respiradores y camas articuladas, siguen sin materializarse.
Ciudades de España y Portugal conmemoran el aniversario con actos simbólicos: en Lisboa y Madrid, los participantes apagan sus teléfonos durante una hora para recrear la sensación de desconexión total. La pregunta de si un nuevo apagón es posible sigue incomodando a los expertos, que advierten que el sistema eléctrico sigue siendo vulnerable a episodios similares.

