El peso mexicano cotiza en 17.74 unidades por dólar, una apreciación que sorprendió a los operadores en medio de un entorno global marcado por la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán y por el nerviosismo en el mercado petrolero.
Analistas atribuyen el movimiento al retorno de la liquidez internacional tras el cierre por Semana Santa y a la expectativa de que la Reserva Federal mantenga sus tasas sin cambios en la próxima reunión. El carry trade sigue favoreciendo a las divisas emergentes de alto rendimiento.
A contracorriente, los mercados de energía se mantienen tensos luego del ultimátum del presidente Donald Trump a Teherán para reabrir el estrecho de Ormuz. El Brent subió más de 2% durante la jornada asiática.
Operadores consultados por medios financieros advierten que cualquier nuevo ataque en Medio Oriente podría revertir el ánimo y llevar al tipo de cambio de regreso por arriba de los 18 pesos en cuestión de horas.





