Grupo México cerró el segundo trimestre con un salto de casi 79 por ciento en su ganancia neta, hasta 2 mil 200 millones de dólares. El repunte refleja el encarecimiento del cobre y el fuerte desempeño de la división minera, aun cuando el volumen extraído retrocedió.
Los ingresos consolidados crecieron 35 por ciento y alcanzaron 5 mil 710 millones de dólares. La empresa produjo 257 mil 537 toneladas métricas de cobre, 3.7 por ciento menos en comparación anual por descensos en Perú y en su filial estadounidense Asarco, compensados parcialmente por México.
Las ventas del negocio minero aumentaron 41.3 por ciento y superaron las previsiones de analistas. El grupo mantuvo su meta anual de producción de cobre y recientemente colocó bonos por mil 250 millones de dólares para financiar, entre otros destinos, el proyecto Tía María en Perú.
El resultado fortalece la posición financiera de uno de los mayores productores de cobre del mundo, un metal central para redes eléctricas, vehículos y centros de datos. También muestra cuánto dependen sus márgenes de los precios internacionales, incluso cuando la producción física enfrenta tropiezos.






