El Banco de México anunció una reducción de 25 puntos base en su tasa de interés de referencia, que pasó de 6.50% a 6.25%, en una decisión que tomó por sorpresa a buena parte de los especialistas financieros y que comenzó a aplicarse este viernes 6 de noviembre.
El ajuste fue aprobado por mayoría de tres votos contra dos dentro de la Junta de Gobierno del banco central, en medio de un escenario económico marcado por presiones inflacionarias, variaciones en el tipo de cambio y un crecimiento económico que continúa por debajo de su potencial.
A favor de la reducción votaron la gobernadora Victoria Rodríguez Ceja y los subgobernadores Gabriel Cuadra y Omar Mejía. En contra se pronunciaron Galia Borja y Jonathan Heath, quienes consideraron conveniente mantener la tasa en 6.50%.
La institución explicó que el ajuste responde a la evolución del proceso de desinflación y a las condiciones de menor dinamismo de la economía mexicana, que podrían limitar la transmisión de presiones cambiarias hacia los precios de productos y servicios.
Sin embargo, la decisión generó cuestionamientos entre analistas, debido a que el banco central también elevó su pronóstico de inflación general para el cuarto trimestre de 2026, al pasar de 3.5% a 3.7%.
El organismo mantiene su expectativa de que la inflación alcance la meta de 3% durante el cuarto trimestre de 2027, aunque reconoce la existencia de riesgos relacionados con los conflictos geopolíticos, las políticas comerciales, el tipo de cambio y los costos de producción.
Tras conocerse el anuncio, el peso mexicano registró movimientos frente al dólar, reflejo de la reacción de los inversionistas ante una decisión que no estaba completamente incorporada en sus expectativas.
La reducción de tasas puede contribuir, con el tiempo, a disminuir algunos costos de financiamiento para empresas y consumidores, aunque sus efectos sobre créditos bancarios, tarjetas e hipotecas dependerán de las condiciones particulares de cada producto financiero.
Banxico también dejó claro que este movimiento no necesariamente representa el inicio de una nueva etapa de recortes. La Junta de Gobierno anticipó que mantener la tasa en su nivel actual durante un periodo prolongado podría resultar adecuado para enfrentar los desafíos económicos.
La decisión será relevante para el desempeño del mercado financiero, la inversión y el consumo interno, especialmente durante el cierre del año y la preparación de las expectativas económicas para 2027.




