El Banco de México sorprendió a los mercados al recortar 25 puntos base su tasa de referencia y llevarla a 6.75%, el nivel más bajo desde marzo de 2022. La decisión se tomó en un contexto de inflación anual de 4.63% y una variación quincenal de 0.62%, la más elevada para ese periodo en diez años.
La Junta de Gobierno quedó dividida: la gobernadora Victoria Rodríguez Ceja y los subgobernadores Gabriel Cuadra y Omar Mejía votaron a favor del recorte, mientras que Jonathan Heath y Galia Borja optaron por mantener la tasa en 7%. La fractura refleja la tensión entre quienes priorizan estimular una economía debilitada y quienes advierten que la inflación no está controlada.
En su comunicado, Banxico justificó la medida señalando los niveles del tipo de cambio, la debilidad de la actividad económica y el grado de restricción monetaria acumulada. Analistas señalan que el banco central apostó por dar oxígeno al crecimiento en un momento en que la economía mexicana muestra señales claras de desaceleración.
De cara al futuro, la Junta de Gobierno indicó que valorará la pertinencia y el momento de realizar un recorte adicional, dejando abierta la puerta a nuevas reducciones si las condiciones macroeconómicas lo justifican. Los mercados ya descuentan al menos un recorte más antes de que cierre el primer semestre de 2026.



