Horas después de que la Corte Suprema de Estados Unidos anulara sus aranceles de emergencia, el presidente Donald Trump firmó una nueva orden ejecutiva que impone un gravamen del 15% a las importaciones de prácticamente todos los países del mundo. La medida, fundada en la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974, entró en vigor este martes y representa la respuesta más agresiva que Trump ha podido articular dentro de los límites que el alto tribunal le impuso.
El fallo de la Corte Suprema, emitido con seis votos contra tres, estableció que Trump había excedido su autoridad al invocar la Ley de Poderes de Emergencia Económica Internacional para imponer aranceles generalizados. El presidente calificó la decisión de 'terrible y defectuosa' y aseguró que los reembolsos de 175 mil millones de dólares a las empresas que pagaron los aranceles anulados 'se disputarán en tribunales durante años'. 'No se ha debatido', dijo cuando se le preguntó si pensaba cumplir la orden judicial.
El nuevo arancel del 15% incluye algunas excepciones para minerales críticos, recursos energéticos, medicamentos y ciertos electrónicos. Los países con tratados de libre comercio como el T-MEC también tienen protecciones parciales, aunque la incertidumbre sobre el alcance exacto de las exenciones mantiene en alerta a los departamentos de comercio de decenas de naciones. Canadá, que celebró el fallo del Supremo como una vindicación de su postura, quedó igualmente afectada por el nuevo esquema.
El secretario del Tesoro de EE.UU., Scott Bessent, instó públicamente a otros países a 'desafiar' el fallo y simplemente pagar los aranceles, una declaración que fue interpretada como una señal de que la Casa Blanca no tiene intención de respetar la resolución judicial en la práctica.

