Un residente de Teherán describió su ciudad como 'apocalíptica' al despertar con una enorme bola de fuego iluminando el horizonte y un cielo negro cubierto de humo espeso. Los ataques aéreos conjuntos de Estados Unidos e Israel contra los depósitos de petróleo en el norte de la capital iraní, incluida la refinería de Shahran, marcaron una nueva y devastadora jornada en el noveno día de una guerra que inició el 28 de febrero con una ofensiva de gran escala contra objetivos en todo Irán. 'Vi la explosión anoche iluminar el cielo; no se parecía a nada que hubiera visto antes', relató el testigo a CNN. 'El fuego estaba cerca de nuestra casa; creo que es pura suerte que estemos bien'.
El gobernador de Teherán confirmó que la distribución de combustible en la capital fue 'interrumpida temporalmente' como consecuencia directa de los daños en la red de suministro. Israel declaró que los objetivos atacados distribuían combustible a entidades militares iraníes, calificándolo como 'un paso adicional para profundizar el daño a la infraestructura militar del régimen'. Paralelamente, explosiones fueron reportadas en Yazd, Isfahán y otros puntos del país, mientras Hezbollah en el Líbano declaraba combates con fuerzas israelíes en helicóptero en el este del país.
La escalada detonó una crisis energética sin precedentes recientes en los mercados internacionales. Los futuros del crudo WTI llegaron a dispararse más de 20% en las primeras operaciones del lunes, cerrando con un alza acumulada superior al 16% en la jornada y en torno al 36% en la semana previa. Los índices bursátiles asiáticos sufrieron caídas de entre el 4% y el 7%, y los mercados europeos y estadounidenses abrieron a la baja. La Agencia Europea de Seguridad Aérea extendió su prohibición de vuelos sobre el espacio aéreo de Medio Oriente hasta el 11 de marzo.
Irán anunció que no tiene interés en ninguna negociación mientras continúen los ataques. 'Mientras siga la agresión militar, hay poco espacio para hablar de cualquier cosa que no sea una respuesta decisiva', señaló el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores. El ministro de Relaciones Exteriores iraní indicó que en esta ocasión —a diferencia del conflicto de 12 días de junio de 2025— Teherán no aceptará un alto el fuego parcial sino que exige el cese permanente de las hostilidades, dejando abierta la posibilidad de que la guerra escale hacia una confrontación regional de mayor alcance.

