La presidenta Claudia Sheinbaum estableció una línea directa con Lee Jae-myung, mandatario de la República de Corea del Sur, para definir una agenda de cooperación bilateral centrada en tres ejes: transición energética, expansión del comercio bilateral y desarrollo tecnológico conjunto. La conversación amplía los lazos diplomáticos entre dos economías que buscan diversificar sus alianzas estratégicas en un mundo marcado por la incertidumbre.
Entre los puntos acordados destacan proyectos de energía renovable en los que empresas coreanas aportarían tecnología y capital, mientras México ofrecería territorio e incentivos fiscales para la instalación de plantas solares y eólicas. Corea del Sur es líder mundial en manufactura de paneles fotovoltaicos y almacenamiento de energía, sectores en los que México necesita escalar para cumplir sus compromisos de transición energética.
El encuentro diplomático adquiere relevancia adicional en el contexto de la guerra en Medio Oriente, que ha disparado los precios del crudo y presionado a México a acelerar su agenda de independencia energética. Diversificar alianzas tecnológicas con países asiáticos como Corea del Sur forma parte de la estrategia de Sheinbaum para reducir la dependencia del gas natural importado de Estados Unidos.
El comercio bilateral entre México y Corea del Sur superó los 18,000 millones de dólares en 2025, impulsado principalmente por la industria automotriz y la electrónica. Analistas en política exterior señalan que la relación tiene margen para crecer al doble si ambos países formalizan un acuerdo de libre comercio, tema que, según fuentes diplomáticas, estuvo sobre la mesa durante la conversación.

