Sasha Sokol eligió el 8M para recordar que para muchas mujeres la lucha no termina cuando el sistema emite un fallo: continúa en la etapa de ejecución, donde las sentencias quedan en el papel. A través de su cuenta de Twitter, la cantante compartió un mensaje en el que reconoció dudar antes de publicar, consciente de que hay personas que ya están 'cansadas de su historia'. Pero fue precisamente desde ese cansancio compartido con otras mujeres que buscan justicia desde donde decidió hablar: 'Estamos cansadas de plantear nuestros argumentos. Yo también'.
La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) resolvió a favor de Sokol en un caso que documentó la relación abusiva que el productor Luis de Llano sostuvo con ella cuando ella tenía 14 años y él más de 30. La sentencia ordenó a De Llano una disculpa pública y el pago de una indemnización económica. Sin embargo, según denunció la propia Sokol, ninguna de las dos condiciones se ha cumplido a la fecha, lo que convierte el fallo en una condena que existe en los papeles pero no en los hechos.
El caso de Sokol fue uno de los primeros en México en lograr una sentencia de este tipo —que reconoce el daño moral derivado de una relación de poder abusiva iniciada durante la minoría de edad— y abrió un debate legal y cultural sobre la prescripción en casos de abuso y sobre la responsabilidad de la industria del entretenimiento frente a sus figuras históricamente vulnerables. Que la sentencia no se haya ejecutado puso en evidencia las lagunas del sistema de cumplimiento de fallos judiciales en México.
El mensaje de Sokol resonó en las marchas del 8M, donde múltiples carteles hacían referencia a su caso y al de otras mujeres cuyos agresores permanecen sin condena efectiva. El movimiento feminista ha convertido la impunidad sistémica en uno de sus ejes centrales, argumentando que no basta con que los jueces fallen: la justicia requiere que el Estado garantice que las sentencias se ejecuten.

