Los vendedores del mercado La Viga, la central de pescados y mariscos más grande de México, en Iztapalapa, están dando la voz de alarma: los precios del huachinango, la sierra, el robalo y el pámpano del Golfo de México ya subieron y podrían dispararse entre un 15 y un 50% adicional durante Semana Santa, la semana de mayor consumo de productos del mar en el país.
La causa principal es la drástica reducción en las capturas del Golfo, atribuida en parte al derrame de hidrocarburo que durante semanas contaminó más de 230 kilómetros de litoral entre Veracruz y Tabasco. Los pescadores de la región reportaron que muchas especies se alejaron de las zonas afectadas, lo que redujo el volumen disponible en el mercado.
La escasez también presiona los precios de sustitutos como el atún, los camarones del Pacífico y la tilapia, aunque en menor medida. Los mayoristas señalan que las órdenes de abastecimiento para las semanas previas a Semana Santa ya no están llegando con los volúmenes esperados, lo que anticipa un desabasto en hoteles, restaurantes y fondas populares.
Para una familia de clase media que destina entre 500 y 800 pesos semanales a proteína animal, el impacto puede ser significativo. Las autoridades de la Ciudad de México anunciaron operativos de vigilancia de precios en mercados públicos, aunque reconocieron que la escasez real hace difícil contener los incrementos con medidas administrativas.





