El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, se dirigió a la ciudadanía española para explicar la posición de su gobierno ante la crisis desatada en Oriente Medio tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán. La posición del Gobierno de España se resume en cuatro palabras: no a la guerra, declaró Sánchez en una intervención institucional desde La Moncloa, calificando los ataques como inaceptables y contrarios al derecho internacional.
Sánchez detalló la magnitud de la crisis: Irán respondió bombardeando de forma indiscriminada a nueve países de la región, incluyendo una base británica ubicada en Chipre. El conflicto ha provocado centenares de muertes en hogares, escuelas y hospitales, el desplome de las bolsas internacionales y la interrupción del tráfico aéreo y del Estrecho de Ormuz, por donde transitaba hasta hace poco el 20 por ciento del gas y petróleo mundial. Nadie sabe con certeza qué pasará ahora. Ni siquiera están claros los objetivos de quienes lanzaron el primer ataque, advirtió.
El jefe de gobierno español anunció que el servicio exterior y el ejército trabajan día y noche para articular dispositivos de evacuación para los ciudadanos españoles en Oriente Medio. Reconoció que las operaciones son muy delicadas porque el espacio aéreo de la región no es seguro y la red aeroportuaria está afectada por los ataques, pero garantizó que España protegerá a sus connacionales. El gobierno también analiza escenarios para mitigar el impacto económico del conflicto sobre hogares, trabajadores, empresas y autónomos.
Sánchez se convirtió en uno de los principales críticos europeos ante los ataques. El presidente francés Emmanuel Macron declaró que no se pueden aprobar los ataques de EU e Israel porque están fuera del derecho internacional y propuso una coalición internacional para asegurar las vías marítimas esenciales. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y la jefa de la diplomacia de la UE, Kaja Kallas, mostraron posiciones divergentes ante la crisis, evidenciando divisiones internas en la respuesta europea.





