El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, intensificó sus advertencias contra Irán en medio de una creciente tensión regional, alimentando los temores sobre una nueva ofensiva militar contra territorio iraní a pocos días de importantes procesos electorales en Israel y Estados Unidos.
De acuerdo con información publicada este miércoles por EL PAÍS, el mandatario israelí ha planteado la posibilidad de nuevas operaciones militares contra objetivos estratégicos iraníes, mientras sostiene que Teherán continúa representando una amenaza para la seguridad de su país.
La tensión se produce después de varios meses de enfrentamientos y de negociaciones indirectas entre Estados Unidos e Irán que no han conseguido establecer un acuerdo duradero.
Entre los asuntos más delicados se encuentra el programa nuclear iraní, las restricciones comerciales impuestas por Washington y la seguridad de las rutas marítimas en el golfo Pérsico.
Los movimientos militares también han generado inquietud entre los países vecinos. Arabia Saudita y otras naciones de la región han reforzado sus sistemas de defensa ante la posibilidad de ataques contra instalaciones energéticas, aeropuertos y rutas comerciales.
Informaciones periodísticas apuntan a que Netanyahu ha sostenido conversaciones con funcionarios estadounidenses sobre distintos escenarios militares. Sin embargo, la ejecución de una nueva ofensiva no ha sido confirmada oficialmente.
Por su parte, las autoridades iraníes han reiterado que mantienen abierta la posibilidad de una solución diplomática, aunque advierten que responderán ante nuevas agresiones.
El conflicto ha generado consecuencias económicas internacionales, principalmente por el encarecimiento de los energéticos y las interrupciones en las rutas comerciales.
Analistas advierten que una nueva confrontación podría extender la inestabilidad hacia otros países de Oriente Medio y dificultar todavía más la recuperación económica de la región.




