El Gobierno federal propuso revisar determinadas inversiones extranjeras con criterios de seguridad nacional. La reforma permitiría impedir adquisiciones cuando una operación otorgue control sobre activos, tecnología o infraestructura considerados estratégicos.
La iniciativa enviada por Claudia Sheinbaum al Senado crea un nuevo esquema de escrutinio dentro de la Comisión Nacional de Inversiones Extranjeras. El alcance dependerá de umbrales, sectores y definiciones que deberán quedar claramente establecidos.
Reforma y Milenio confirmaron que la autoridad podría bloquear operaciones por razones de seguridad. El modelo busca acercarse a controles usados en otras economías, pero deberá evitar decisiones discrecionales que se conviertan en barreras políticas.
México necesita proteger telecomunicaciones, energía, datos y cadenas críticas sin ahuyentar capital productivo. Plazos previsibles, criterios públicos y posibilidad de revisión judicial serán esenciales para equilibrar seguridad con certidumbre económica.






