La producción conjunta de las refinerías del Sistema Nacional de Refinación ya cubre el 100% de la demanda interna de diésel, anunció el gobierno federal. El cambio lo explica, en buena medida, la estabilización operativa de la refinería Olmeca, en Dos Bocas, Tabasco.
Durante años, Dos Bocas fue el símbolo del retraso del proyecto energético del lópezobradorismo. Entre problemas técnicos, sobrecostos y paros repetidos, la refinería tardó más del doble de lo previsto en alcanzar niveles comerciales de producción. Hoy, según la Secretaría de Energía, procesa por encima de los 200 mil barriles diarios.
El anuncio fue celebrado por Claudia Sheinbaum, quien lo presentó como un paso firme hacia la soberanía energética. Pemex asegura que las exportaciones de crudo continuarán reduciéndose para destinar más materia prima a las seis refinerías nacionales y a la de Deer Park, en Texas.
Analistas del sector advierten que la autosuficiencia en diésel no significa rentabilidad. Pemex sigue arrastrando una deuda superior a los 100 mil millones de dólares y el costo de procesar internamente es mayor que importar combustible refinado. El debate sobre la viabilidad financiera del proyecto continuará.





