Los reportes sobre la contingencia meteorológica describen una jornada en la que los encharcamientos y las inundaciones se convirtieron en un problema para quienes debían trasladarse durante la mañana del viernes. En determinadas zonas, el agua acumulada dificultó el tránsito vehicular y obligó a los conductores a reducir la velocidad o buscar rutas alternas.
Uno de los principales riesgos durante las lluvias intensas es la posibilidad de que las corrientes aumenten de nivel en pocos minutos. Los arroyos y cauces urbanos pueden recibir grandes cantidades de agua provenientes de diferentes sectores, lo que incrementa la fuerza de la corriente y reduce las posibilidades de atravesarlos con seguridad.
La situación también exige precauciones para los peatones, ya que el agua puede ocultar desniveles, registros abiertos, baches u otros obstáculos. En el caso de los automovilistas, circular a velocidad excesiva sobre pavimento mojado aumenta la distancia necesaria para frenar y puede ocasionar pérdida de control.
Las recomendaciones preventivas incluyen evitar las zonas inundadas, respetar los cierres establecidos por las autoridades y no estacionarse cerca de cauces que puedan desbordarse. También se aconseja revisar las condiciones de las rutas antes de salir y prestar atención a los reportes de Protección Civil.



