El retiro de visas estadounidenses a politicos mexicanos volvio a tensar la relacion con Washington. Claudia Sheinbaum sostuvo que esos casos son asuntos personales, incluso cuando involucran a figuras publicas.
Milenio reporto la postura presidencial al mencionar ejemplos como el de la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Avila. Otros medios nacionales dieron seguimiento a la discusion por los criterios usados por Estados Unidos.
El mensaje de Palacio Nacional busca contener la lectura de crisis institucional: si hay pruebas de nexos criminales, dijo Sheinbaum, se procede conforme a la ley mexicana.
La consecuencia politica es incomoda. Aunque una visa sea un documento extranjero, su retiro funciona como senal publica de desconfianza y puede convertirse en castigo reputacional antes de cualquier proceso formal.






