La Auditoría Superior de la Federación investigará las fallas y posibles filtraciones del examen de admisión de la UNAM. La revisión pone atención en la plataforma tecnológica utilizada para aplicar la prueba que después tuvo que ser controlada de forma presencial.
El organismo solicitó información a la universidad para reconstruir qué ocurrió, quiénes tuvieron acceso y cómo se validaron los resultados. También deberá revisar contratos, medidas de seguridad y decisiones tomadas tras detectar puntajes atípicos.
Reforma y Vanguardia confirmaron la apertura de la indagatoria y el foco sobre el sistema. Una auditoría técnica necesita registros de acceso, configuraciones, comunicaciones y evidencia preservada antes de que proveedores o usuarios puedan alterarla.
La investigación debe producir correcciones, no solo responsables administrativos. La UNAM requiere una arquitectura que verifique identidad, reduzca exposición de reactivos y permita detectar patrones anómalos antes de publicar resultados.






