Genevieve escaló hasta la categoría 5 y convirtió al Pacífico oriental en el principal foco meteorológico para México. Sus vientos sostenidos alcanzaron unos 260 kilómetros por hora, una intensidad capaz de provocar oleaje peligroso aun sin un impacto directo sobre la costa.
El centro del huracán se ubicó aproximadamente a 855 kilómetros al suroeste de Manzanillo y avanzaba hacia el noroeste a cerca de 20 kilómetros por hora. No había avisos costeros activos ni un escenario de entrada a tierra en el pronóstico inmediato.
La potencia del sistema sí puede sentirse a distancia. Autoridades y meteorólogos advirtieron sobre mar de fondo, corrientes de resaca y condiciones complicadas para embarcaciones en costas del sur y occidente del país, además de sectores de Baja California Sur.
Genevieve es el primer huracán de categoría 5 en el Pacífico oriental desde Kristy. Aunque se prevén fluctuaciones y un debilitamiento gradual, el episodio obliga a mantener vigilancia oficial y a extremar precauciones en playas, puertos y rutas marítimas.





