El sector empresarial de Estados Unidos envió un mensaje claro a sus negociadores comerciales: el T-MEC debe renovarse y el sector privado exige ser parte activa del proceso. Las cámaras y asociaciones empresariales estadounidenses solicitaron una participación estructurada, sustantiva y continua durante la revisión del tratado, así como el mantenimiento del trato libre de aranceles para todos los bienes que cumplan con las reglas de origen acordadas.
La postura empresarial contrasta con la narrativa de la Agenda de Política Comercial 2026 y el Informe Anual 2025 de la Oficina del Representante Comercial, que sostiene que el T-MEC requiere ajustes para corregir desequilibrios. El documento oficial afirma que Estados Unidos mantiene grandes déficits comerciales con México y Canadá, los cuales habrían aumentado desde la entrada en vigor del acuerdo. Entre los señalamientos que atañen a México, la USTR menciona medidas preferenciales en los sectores de energía y minería en favor de empresas estatales como CFE y Pemex.
La USTR advierte que recomendará la extensión del tratado solo si se logran resolver los problemas identificados, lo que coloca la negociación bajo una presión significativa. El informe también señala que el acuerdo deberá fortalecerse para enfrentar el aumento de inversiones provenientes de economías que operan fuera de reglas de mercado, en referencia implícita a China, así como para reforzar normas de origen en sectores estratégicos e incluir mecanismos contra el transbordo y la deslocalización.
Para México, el escenario resulta relativamente favorable gracias a que el T-MEC sigue funcionando como ancla institucional. Aproximadamente el 85 por ciento de las exportaciones mexicanas cumplen con las reglas de origen del tratado y están exentas del nuevo arancel global del 10 por ciento que Trump implementó bajo la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974. El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, estimó que el arancel efectivo promedio que paga México por sus exportaciones se reduciría a alrededor del 2 por ciento bajo el nuevo esquema.





