La Secretaría de Salud del gobierno federal anunció la adquisición de 816 equipos médicos de alta tecnología para hospitales del IMSS, el ISSSTE y la red de servicios de salud para el bienestar, en una inversión que supera los 11 mil millones de pesos y que busca atacar uno de los problemas más recurrentes del sistema público: la espera interminable para estudios de diagnóstico.
El desglose de la inversión contempla 4 mil 753 millones de pesos para tomógrafos; mil 682 millones para mastógrafos —un instrumento clave para la detección temprana del cáncer de mama, el tumor más frecuente entre mujeres mexicanas—; mil 379 millones para resonadores magnéticos; 2 mil 590 millones para aceleradores lineales utilizados en radioterapia oncológica; y 852 millones para otros equipos especializados.
Paralelamente, el ISSSTE tiene activos 241 frentes de obra en distintos estados del país, con el objetivo de ampliar y modernizar hospitales de medicina familiar y de especialidades, aumentar el número de consultas y cirugías realizadas por semana, y reducir los tiempos de espera que en algunos estados superan los seis meses para oncología, cardiología y cirugía de alta complejidad.
Especialistas en salud pública reconocieron la magnitud de la inversión, aunque señalaron que el impacto real dependerá de que los equipos vengan acompañados de personal técnico capacitado para operarlos y de insumos suficientes para mantenerlos funcionando, dos eslabones que históricamente han sido el talón de Aquiles de compras similares en administraciones anteriores.





