De acuerdo con información publicada por El Economista, el consumo de diésel creció 22.2% durante los primeros ocho meses del año, uno de los mayores incrementos de la última década.
El combustible es fundamental para el transporte de carga, la maquinaria agrícola y diversas actividades productivas. Por ello, el aumento de su consumo puede reflejar una mayor demanda de movilidad y producción, aunque para determinar sus causas es necesario revisar factores como la actividad económica, las importaciones y la evolución del mercado de combustibles.




