La desaparición del sacerdote Clemente Morales Topete, de 67 años, provocó preocupación entre integrantes de la comunidad católica de Sinaloa y motivó un llamado de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) para que las autoridades intensifiquen las acciones destinadas a localizarlo con vida.
El religioso, perteneciente a la Diócesis de Culiacán, fue visto por última vez el sábado 24 de octubre, aproximadamente a las 16:00 horas, en el fraccionamiento Monte Bello, de la capital sinaloense.
Su desaparición fue reportada oficialmente durante la tarde del domingo 25 de octubre, lo que motivó la emisión de una ficha de búsqueda por parte de la Comisión Estatal de Búsqueda de Personas de Sinaloa.
Morales Topete se desempeña como sacerdote de la parroquia Cristo Resucitado, ubicada en la colonia La Campiña, donde su ausencia generó preocupación entre los integrantes de la comunidad religiosa.
Este lunes, la Conferencia del Episcopado Mexicano expresó públicamente su solidaridad con los familiares, amigos y compañeros del religioso, además de solicitar la intervención efectiva de las autoridades responsables de investigar su desaparición.
La organización también invitó a las comunidades parroquiales, medios de comunicación y ciudadanía a colaborar mediante la difusión responsable de la ficha oficial de búsqueda.
El caso ocurre en un contexto de preocupación por la inseguridad que afecta a diferentes regiones de Sinaloa, donde las desapariciones de personas y los hechos de violencia representan desafíos permanentes para las autoridades.
Hasta la información disponible durante la mañana de este lunes, no se habían confirmado públicamente las circunstancias en las que desapareció el sacerdote ni se había establecido oficialmente la participación de algún grupo delictivo.
Las autoridades mantienen abierta la posibilidad de recibir información que contribuya a determinar su paradero.
La Iglesia católica reiteró que la prioridad debe ser encontrar al religioso con vida y pidió a la población evitar la difusión de versiones no confirmadas que puedan entorpecer las investigaciones.





