El Congreso de Estados Unidos se prepara para votar si concede al presidente Donald Trump poderes de guerra formales para la operación militar en Irán, una decisión que divide a legisladores de ambos partidos. Encuestas realizadas tras el inicio de los ataques mostraron que el 62 por ciento de los consultados considera que Trump debería obtener la aprobación del Congreso para cualquier acción militar futura, y el 60 por ciento declaró no creer que el presidente tenga un plan claro para manejar el conflicto.
Mientras tanto, se reveló la identidad de cuatro de los soldados estadounidenses fallecidos durante los combates en la región. El Comando Central de Estados Unidos confirmó la muerte de seis militares en acción desde el inicio de la operación, con otros 18 gravemente heridos. El ataque que causó el mayor número de bajas fue el impacto de un proyectil iraní en un centro de operaciones tácticas en el puerto civil de Shuaiba, Kuwait.
En el plano político interno, los demócratas de Texas eligieron a James Talarico como su candidato al Senado, mientras los republicanos del estado aguardaban una segunda vuelta para definir a su contendiente. La campaña electoral en Estados Unidos continúa desarrollándose en paralelo a la crisis internacional, con la guerra en Irán dominando el debate público y presionando las posturas de los aspirantes en temas de política exterior.
El secretario de Estado Marco Rubio brindó sesiones informativas clasificadas ante el pleno del Senado y la Cámara de Representantes sobre la situación en Irán y aseguró que Estados Unidos tomará medidas para mitigar el alza en los precios de la energía provocada por el conflicto. La Cámara de Representantes había aprobado previamente, en una inusual muestra bipartidista, una resolución frenando aranceles a Canadá, reflejando la fractura interna dentro del partido republicano ante la agenda comercial de Trump.





