La Comisión Europea ha presentado una hoja de ruta integral para el desarrollo y despliegue de pequeños reactores nucleares (SMR, por sus siglas en inglés) como componente estratégico de la transición energética del continente. La iniciativa reconoce el potencial de la tecnología nuclear modular para contribuir a objetivos de descarbonización y seguridad energética.
El plan establece un cronograma de implementación que incluye inversiones en investigación, desarrollo de marcos regulatorios armonizados y financiamiento para proyectos piloto en estados miembros. La Comisión Europea considera los reactores modulares como complemento viable a las fuentes de energía renovable para garantizar suministro energético continuo.
Parallelamente, Francia y el Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) organizaron en París la segunda cumbre mundial sobre energía nuclear, donde gobiernos y expertos debatieron el rol de la tecnología nuclear en la solución de desafíos climáticos globales.
Esta estrategia refleja el reconocimiento europeo de que la descarbonización requiere un portafolio diverso de tecnologías limpias. Los pequeños reactores nucleares ofrecen ventajas de flexibilidad de ubicación y escalabilidad comparadas con reactores de gran tamaño, lo que los hace atractivos para contextos económicos y geográficos variados.



