La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación anunció un paro nacional de labores de tres días, del 18 al 20 de marzo, con una marcha en la Ciudad de México como parte de sus acciones de presión para exigir al gobierno federal el cumplimiento de sus demandas gremiales. El anuncio fue confirmado por medios de comunicación nacionales que cubrieron la convocatoria de la organización magisterial.
La CNTE mantiene como principal demanda un incremento salarial acorde a la inflación acumulada, la cual ha erosionado el poder adquisitivo de los docentes en los últimos años. También exige la suspensión de evaluaciones docentes que considera punitivas y el respeto a las condiciones laborales históricas del magisterio, en particular en los estados del sur del país donde la organización tiene mayor presencia: Chiapas, Oaxaca, Guerrero y Michoacán.
El paro se realizará en un contexto en que el gobierno federal tiene pendiente la discusión de la reforma electoral que la presidenta Sheinbaum envió a la Cámara de Diputados. La mandataria ha reconocido que no cuenta con la mayoría calificada suficiente para aprobarla, pero insistió en que presentarla es un compromiso cumplido con la ciudadanía independientemente del resultado en el Congreso.
Las autoridades educativas tendrán que negociar con la CNTE en las próximas semanas para buscar un acuerdo que evite una afectación prolongada del ciclo escolar. El Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, el gremio oficial y mayoritario, no se sumó a la convocatoria de la coordinadora disidente, lo que limita el alcance del paro pero no reduce su impacto en las entidades con fuerte presencia de la organización.





