Hombres armados asesinaron a tiros al ambientalista Roberto Chávez, un activista reconocido por su lucha contra la tala ilegal en los bosques de Michoacán. Recibió tres impactos de bala en la cabeza durante la noche del domingo, según confirmaron autoridades estatales.
Chávez encabezaba brigadas comunitarias que documentaban la deforestación ilegal y denunciaban la incursión de grupos criminales en zonas forestales protegidas, una actividad de alto riesgo en un estado donde los cárteles controlan extensas rutas de aguacate, aguardiente de agave y madera.
Organizaciones civiles responsabilizaron a la combinación de silencio institucional y complicidades locales, y exigieron a la Fiscalía estatal una investigación sin carpetazos. Global Witness ha colocado a México entre los países más letales para defensores ambientales del mundo en años recientes.
La familia pidió garantías de seguridad para seguir con las labores de denuncia y solicitó que el caso sea atraído por la federación. El gobierno estatal ofreció recompensa y anunció que el asesinato será investigado como homicidio calificado con agravantes por la actividad de la víctima.

