Andrew Mountbatten-Windsor, anteriormente conocido como el príncipe Andrés, duque de York, fue detenido en su residencia de Sandringham por agentes de la Policía Metropolitana de Londres bajo sospecha de conducta inapropiada en el ejercicio de un cargo público. El arresto se produjo en el marco de nuevas revelaciones surgidas de la publicación masiva de documentos judiciales del caso Jeffrey Epstein por parte del Departamento de Justicia de Estados Unidos en enero de 2026.
El rey Carlos III, al conocer el arresto de su hermano menor, subrayó que 'la ley debe seguir su curso' y reiteró que las autoridades cuentan con su 'pleno apoyo y cooperación'. Buckingham Palace informó que no recibió aviso previo de la detención. Otros miembros de la familia real continuaron con sus compromisos públicos pocas horas después del suceso. El expríncipe fue posteriormente liberado de custodia policial al caer la tarde.
La cronología del caso arrancó en julio de 2011, cuando Andrés renunció como enviado especial del Reino Unido para el comercio internacional. En noviembre de 2019 ofreció una entrevista a la BBC que detonó reacciones adversas por sus declaraciones sobre Virginia Giuffre, quien aseguró haber sido forzada a mantener relaciones con él cuando era menor de edad. Giuffre falleció por suicidio en 2025. En octubre de 2025, el rey Carlos III despojó a su hermano de su título de príncipe.
El arresto marcó un episodio sin precedentes en la historia reciente de la monarquía británica. Un exoficial de policía de alto rango declaró que la detención era 'muy significativa' y que la medida habilitaba a las autoridades para registrar las propiedades y posesiones del afectado. La familia de Giuffre expresó que 'los corazones rotos se han aliviado al saber que nadie está por encima de la ley, ni siquiera la realeza'.




